La combinación del tejido con nanopartículas de oro y polímeros conductores abre las puertas a una nueva era de dispositivos que se pueden llevar encima.
Un grupo de investigadores ha conseguido conectar dos superordenadores situados en Seattle y Victoria para transmitir datos a una velocidad de 186 gigabits por segundo.
Las primeras pastillas de memoria basadas en la arquitectura 3D de IBM estarán construidas con múltiples capas conectadas por micro-tubos que mejorarán notablemente la densidad, velocidad y consumo energético.